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ENTREVISTA A CAZADIVIDENDOS

Hoy tenemos en Dividend Street a una persona que ha sido muy importante en nuestras vidas inversoras: Luis Álvarez, de Cazadividendos. Lo que comenzó hace más de 8 años como un blog sobre inversión y fiscalidad, se ha ido convirtiendo poco a poco en un centro de recursos imprescindible en la comunidad financiera de habla hispana.

Para los que todavía no lo conocéis, Cazadividendos es un sitio web que ofrece 3 secciones muy interesantes. En primer lugar, posee el foro más activo en español sobre inversión en dividendos crecientes. Tiene más de 1.400 usuarios activos y supera las 80.000 visitas mensuales. En segundo lugar, tiene un apartado de formación, que consiste en un recopilatorio de lo que antes eran los posts del blog, que nos hablan sobre todas las facetas de la inversión particular: estrategias, fiscalidad, psicología… Un repositorio de valor incalculable para todos los que se inician en el mundo de la inversión. Y en tercer lugar, un apartado con herramientas y recursos para hacerle la vida más fácil a los inversores particulares: calendario de cobro de dividendos, sistemas de puntuación de calidad de las empresas, listas de empresas DGI con sus principales ratios…

Además, recientemente Luis Álvarez ha iniciado una newsletter gratuita llamada Las Crónicas del Dinero. En un lenguaje muy ameno y cercano, nos pone al día semanalmente de las principales noticias financieras, al tiempo que nos explica historias y anécdotas que le dan pié para darnos algunos consejos financieros. Para nosotros, se trata sin duda de una de nuestras newsletters favoritas, y esperamos con ganas los martes por la mañana para no perdernos ni una sola entrega.

Luis Álvarez se define como un inversor “en dividendos creciente pero flexible”. Para nosotros Cazadividendos ha sido una inspiración, y acudimos asiduamente al blog para aprender y dilucidar dudas que siempre se nos presentan en nuestra vida como inversores particulares.

Por ello es un privilegio tener a Luis Álvarez en Dividend Street, y una gran ocasión para poder conocerle un poco mejor.

¡Vamos allá!

TRAYECTORIA

¿Cuál fue tu primer contacto con la bolsa? ¿Tuviste algún mentor o autor de referencia sobre inversión?

Desde que empecé a trabajar, siempre he tenido relación de una u otra manera con la inversión. Al principio fue a través de productos que ofrecían en el banco, como los bonos o las preferentes. Eran otros tiempos, los cupones eran altos y no había demasiada necesidad de buscar otros tipos de inversiones.

Es más, no tenía la necesidad ni de preocuparme, porque era mi padre el que se encargaba de ir al banco y buscar los productos adecuados.

Cuando acabé de pagar la hipoteca, y con ella me quedé sin la deducción por primera vivienda, me sugirió empezar con los planes de pensiones por las ventajas fiscales y me metí sin darle demasiadas vueltas.

Pero esa despreocupación acabó cuando murió mi padre. Soy hijo único y tuve que ponerme las pilas para gestionar bien el dinero que le quedó a mi madre. No es que fuese una cantidad enorme, pero la responsabilidad me hizo permanecer inmóvil hasta que pude entender un poco cómo funcionaba todo.

Por suerte, mi padre tenía contratados productos a largo plazo y con rentabilidades muy interesantes, y tuve bastante margen para aprender.

Curiosamente, todo lo que aprendí sobre mi actual estrategia, el DGI, no lo apliqué a ese dinero y para mi madre tengo un mix de fondos, ETFs, y planes de pensiones que funciona bastante bien y que me planteo como una red de seguridad que espero no usar nunca. Después de todo, es el resultado del trabajo de toda su vida y un dinero que debe usar ella como mejor le parezca.

Pero el hecho de que esté ahí me aporta tranquilidad. Hace la función de colchón de emergencias adicional y me ayuda emocionalmente a soportar los vaivenes del mercado.

Cinco años después de la muerte de mi padre empecé mi cartera de dividendos. Pensaréis que cinco años son muchos, y probablemente es verdad, pero soy de entender muy bien las cosas y de tomar las decisiones muy despacio.

Al principio mi cartera estaba muy centrada en empresas del Ibex. Después fui virando hacia los dividendos crecientes por su rentabilidad histórica y el carácter defensivo de la renta. En ese punto era muy radical con las empresas que dejaban de repartir dividendo o lo recortaban, y las vendía sin miramientos. Pero después fui aumentando paulatinamente mi tolerancia hasta la situación actual. Ahora mismo soy estricto a la hora de comprar, pero no vendo aunque dejen de cumplir los criterios por los que las compré.

No me arrepiento de haber empezado por empresas del Ibex. Probablemente no habría empezado por ahí con lo que sé ahora, pero tampoco me molestan en la cartera. Al final veo la cartera en global y no es la primera vez que las empresas del Ibex me salvan los muebles.

Respecto a los mentores, lo cierto es que no tuve ni busqué a nadie que me orientase. Me preocupé de localizar yo la información que me interesaba y fui bebiendo de diferentes fuentes. A veces me da un poco de vergüenza no haber pasado por las páginas web de referencia, pero siempre he ido un poco por libre y sin dejarme llevar demasiado por lo que hacía la mayoría.

 

¿Qué te llevó a crear Cazadividendos? ¿Cuáles fueron sus inicios? ¿Cómo ha evolucionado con el tiempo?

Pues supongo que mi carácter. Soy muy cuadriculado y quería guardar registro de lo que iba haciendo, para poder revisar lo que había hecho en cualquier momento. Ahora todo el mundo habla de “side projects” y de ganar dinero en internet, pero en aquel momento para mí era un simple pasatiempo con un objetivo muy claro.

Ese objetivo era que mi mujer (nos habíamos casado un par de años antes) y mi hijo tuviesen un sitio donde ver cómo y por qué gestionaba la cartera de esa manera.

“Pero si tu hijo no había nacido aún, Luis”. Cierto, pero yo ya pensaba en la posibilidad de que llegase un hijo, hija o hije. Uno o varios. Y la manera de explicar las cosas y la sencillez con la que intentaba transmitir los conceptos estaban muy marcadas por ese objetivo.

Otro de los rasgos de mi carácter es que soy muy preguntón. Recuerdo mi primer jefe, del que he hablado muchas veces en Cazadividendos, al que admiro profundamente y al que considero actualmente amigo mío, que siempre me decía que no dejase de preguntar como un niño, que ese “por qué, por qué , por qué” tan irritante era lo que me daba fuerza.

Y eso hacía yo en el blog: preguntar mucho. Escribía muchos artículos, pero luego también me gustaba interactuar con los lectores y les preguntaba cuando participaban en la sección de comentarios. Y cuando contestaban les volvía a preguntar.

Eso generaba muchísimos comentarios y el blog ganó mucha visibilidad. Ahí sí que empecé a ver la posibilidad de convertirlo en una vía de ingresos pasivos. Puse publicidad de Google e incluso probé con el marketing de afiliados.

Todo ello me sirvió para darme cuenta de dos cosas. La primera, que ganar dinero con un blog es muy complicado y la segunda, que soy realmente muy malo vendiendo.

Pero la gran comunidad que se había creado pedía un espacio para debatir y decidí montar un foro. Lo intenté dos veces y fallé estrepitosamente, pero a la tercera fue la vencida. Pedí la colaboración de veinte o treinta usuarios de los que más participaban en el blog y el lanzamiento fue bien, porque se generó mucho contenido de interés y muchos otros se sumaron.

Hoy por hoy el foro ha fagocitado al blog, que se ha convertido en una sección de recursos de formación. De hecho, paradójicamente quité los comentarios de los artículos (que fueron los que dieron relevancia a Cazadividendos) porque en el foro hay hilos para debatir sobre casi todo y tener dos sitios para comentar dispersaba el contenido.

¿Cuál es el problema de todo esto? Pues que da mucho trabajo y no da dinero. Y en esas estoy: me gustaría que por lo menos no me costase dinero y no tenerle que dedicar mucho tiempo.

Hace un par de años los usuarios me propusieron que diese la oportunidad de aportar dinero al proyecto a través de Patreon, un sistema de mecenazgo, y funcionó muy bien, la verdad, pero también me obligó a hacerme autónomo.

Y ser autónomo en España (o emprendedor, como se dice ahora) cuesta mucho dinero y aleja el punto de equilibrio entre ingresos y gastos. Total, que los ingresos se van en gestorías, cuota de autónomos y gastos de la plataforma.

Ahora mismo hay algo más de 100 mecenas que ayudan al mantenimiento de la plataforma. Yo les intento compensar con funcionalidades premium, como el Índice Cazadividendos y el Calendario Cazadividendos, pero la idea de fondo es más de comunidad que de pago por servicios.

 

¿Y la newsletter Crónicas del Dinero? ¿Cómo te imaginas que evolucionará en el futuro?

Las Crónicas conjugan dos aspectos muy importantes. El primero es que me encanta escribir y mi labor con el foro es casi exclusivamente de administración. He intentado varias veces participar y no he podido porque las tareas “invisibles”, como mover mensajes al hilo correcto, corregir aspectos de formato o controlar a los spammers, se llevan la mayoría de mi tiempo.

Así que me subí a la ola de las newsletters y me ha encantado. El hecho de que sean periódicas y que los suscriptores esperen las Crónicas cada martes a las 7:00h, me ha hecho ser muy disciplinado y no dejarme llevar por la vorágine del foro.

Además, el formato de historia me encanta y disfruto muchísimo escribiéndolas. Creo que el hecho de que no sea de inversión puramente, sino que la temática sea más amplia, ha sido un acierto para conseguir ser constante.

La parte negativa es que construir las crónicas de cada semana me consume fácilmente veinte horas de trabajo. En las últimas semanas estoy intentando reducir ese tiempo al máximo, pero es muy complicado.

El segundo aspecto, en el que no pensé inicialmente pero que ahora es muy importante, es que pueden monetizarse a través de patrocinios y hacer que Cazadividendos sea de una vez un proyecto sostenible económicamente.

Ahora mismo hay más de 6.500 suscriptores. En marzo eran 4.300. Para mí eso tiene dos lecturas. La primera que las Crónicas gustan y la segunda que con constancia el número de suscriptores seguirá subiendo.

¿Hasta dónde? Pues no lo sé, pero tengo claro que cuantos más suscriptores haya más probabilidades habrá de que alguien quiera anunciarse en ellas. Y en esas estamos, en buscar patrocinadores para acabar de cerrar el círculo.

 

¿Cómo has evolucionado como inversor a lo largo del tiempo? ¿Algún hito importante en tu trayectoria inversora?

Desde que empecé con la inversión en dividendos la evolución ha sido mínima. Empecé en el Ibex, pero rápidamente pasé a invertir en empresas extranjeras y fundamentalmente estadounidenses, en busca de dividendos crecientes.

Probablemente mi mayor error, más que invertir mucho en el Ibex al principio, fue invertir mucho de golpe. Era una época alcista y el miedo a perder buenos precios de compra hizo que hiciese compras grandes. El tiempo me ha enseñado que la bolsa siempre da segundas oportunidades y que no hay que perseguir los precios.

Por otro lado, aunque nunca he sido un DGI estricto, sí que vendí empresas por haber recortado el dividendo.

Pero eso era antes. Ahora estoy convencido de que la mayoría somos incapaces de saber lo que hará una determinada empresa y prefiero encomendarme a la diversificación y a mantener los costes bajos. Y eso se traduce en no vender.

Sé que suena mucho a indexación, pero es que una cartera de empresas diversificada y pensando en el largo plazo en el fondo es otra manera de indexarse.

Actualmente solo vendo para deshacerme de empresas muy pequeñas con las que no me siento cómodo o para hacer ajustes para reducir los impuestos, pero ya no juego a adivinar qué empresa de mi cartera lo hará bien o mal en el futuro.

 

¿Has tenido alguna mala racha o algún factor que te haya hecho dudar sobre esta estrategia? ¿Cómo has afrontado las distintas crisis bursátiles que te ha tocado vivir?

Lo cierto es que no. Da un poco de vértigo ver que la cartera pierde valoración rápidamente, especialmente cuando la cartera tiene un cierto volumen y las pérdidas pueden ser las equivalentes a varios sueldos anuales, pero de momento he sido capaz de mantener el plan en los malos momentos.

De hecho, si no he comprado más en las correcciones fuertes, ha sido más por dosificar la liquidez que por miedo a que no remonte o tarde mucho en remontar.

 

Según vemos en Cazadividendos, alcanzaste la IF (Independencia Financiera) en 2021 Además nos consta que tienes familia. ¿Cómo lo conseguiste? Es para quitarse el sombrero.

Ahora podría tirarme de la moto y decir que llevo batiendo al índice 20 años seguidos, pero lo cierto es que tuve tres golpes de suerte que ayudaron mucho.

El primero, que al empezar a trabajar mis padres se empeñaron en que me comprase un piso. Me ayudaron con la entrada, pero no fue esa ayuda económica lo importante, sino el hecho de comprar antes de la burbuja inmobiliaria.

En seis años me había ventilado la hipoteca. En aquella época vivía con mis padres y podía dedicar un porcentaje altísimo de mi sueldo a pagar la hipoteca. La desgravación por primera vivienda, que en aquel momento aún estaba vigente, también fue una grandísima ayuda.

Si no hubiese comprado en aquel momento, la situación ahora sería muy diferente porque los precios se dispararon en los siguientes años. Para que os hagáis una idea, mi piso llegó a valer cuatro veces lo que yo pagué con él y, si hubiese esperado unos años para comprar, probablemente ahora seguiría hipotecado.

Liquidar la hipoteca me permitió, por ejemplo, invertir en planes de pensiones y ahorrar mucho en los siguientes años.

Después de eso tuve una relación larga y, como ya teníamos un piso para vivir y ella tenía una cuenta vivienda que tenía que usar para no perder la desgravación, acabamos comprando una segunda residencia. Con hipoteca, por supuesto. Eso sí, amortizábamos cada año todo lo que podíamos.

Siete años después la relación se acabó y ella se quiso quedar la casa. Nunca lo entendí porque estaba claro que era una decisión financiera nefasta. Yo le insistí mucho en que era mala idea, pero ella estaba muy ligada emocionalmente a la casa y la quería sí o sí, así que se la quedó y me dio mi parte, que era un importe bastante grande.

El tercer golpe de suerte es mi mujer, que me deja hacer y deshacer en la parcela económica, y que me da vía libre para invertir también su dinero como yo quiera.

Con todo esto, cuando empezamos a invertir en serio la situación era muy buena: con vivienda pagada, mucha liquidez acumulada y un colchón en forma de planes de pensiones. Si a eso le sumas dos buenos sueldos y que ambos estamos muy alineados en el tema de la inversión, el resto viene solo.

 

¿Qué proyectos a largo plazo tienes? ¿Y a corto? ¿Cuáles son tus caprichos por cumplir?

La verdad es que somos muy sencillos. Disfrutamos muchísimo con la vida familiar, dedicándole tiempo al niño y viendo que es una versión mejorada de nosotros mismos. Eso me deja muy poco tiempo libre, a pesar de no trabajar ya en una empresa.

Y el poco tiempo que me queda se lo dedico a Cazadividendos. De hecho, intento condensarlo en las noches, para impactar lo mínimo posible con la vida familiar, pero muchas veces no lo consigo y no es raro verme con el ordenador durante el día.

Mi objetivo principal es hacer que Cazadividendos sea viable a medio plazo. A estas alturas, para mí, es mucho más que una web y se ha convertido en un proyecto vital, pero tengo claro que no puedo seguir dedicándole tanto tiempo y dinero.

A corto plazo me gustaría escribir un libro inspirado en las Crónicas. Aún le estoy dando vueltas al formato, pero estoy muy ilusionado, a pesar de que no tengo claro de dónde sacaré el tiempo. Últimamente he tenido que decir que no a proyectos muy interesantes en los que me han propuesto participar, precisamente por no tener tiempo para contribuir como a mí me gustaría.

A nivel personal, me encantaría visitar Nueva Zelanda. Es una espinita que tengo clavada y que quiero quitarme más pronto que tarde. El problema es que mi mujer no puede cogerse vacaciones cuando quiere. Pero, en cuanto deje su trabajo, nos vamos directos para allá…

Finalmente, aunque estamos muy bien en Barcelona, lo único “fuerte” que nos retiene es que mi madre y mi suegra están aquí. Por eso, no descartamos mudarnos a otro sitio más adelante o incluso seguir al niño en plan “padres pesados” si decide irse fuera de España.

ANÁLISIS FUNDAMENTAL

En Dividend Street, publicamos artículos de varias empresas, con el objetivo de determinar si son aptas para nuestra estrategia. ¿Qué te parecen nuestros análisis? ¿En qué coincides? ¿En qué discrepas?

Particularmente estoy a favor de todo lo que pueda ayudar a afinar el tiro a la hora de incorporar una empresa a la cartera. En ese sentido creo que vuestro blog es de lo mejorcito. Me gusta especialmente la primera parte, donde explicáis la historia y el negocio de la empresa. Y no lo digo por quedar bien. Cualquier que siga la cuenta de Twitter de Cazadividendos sabe que es de los únicos contenidos que retuiteo.

Dicho esto, una vez la empresa entra en la cartera por cumplir los criterios de calidad y previsiones, asumo mi total ignorancia y simplemente sigo el plan. Compro cuando se cumplen mis criterios de precio y me olvido.

Tal y como yo lo veo, en una cartera amplia y muy diversificada, lo que haga una empresa poco importa, así que, una vez incorporada, a muerte con ella. Todos conocemos empresas que iban a quebrar y han acabado haciendo un x4 y empresas que eran oportunidades de compra clarísima y que han acabado desapareciendo.

 

¿Nos podrías describir brevemente tu cartera de inversiones? ¿Tienes únicamente acciones DGI, o también inviertes en fondos, ETFs…?

El núcleo es una cartera de acciones muy diversificada. Actualmente tiene unas 100 posiciones, de las cuales la mitad son empresas estadounidenses, el 30% europeas, el 10% españolas y el 10% británicas.

No todas las empresas son dividenderas. Hay que hacer un poco de sitio para Amazon o Google en la cartera.

Aparte de la cartera de acciones, también tengo fondos de inversión y ETFs, normalmente sectoriales, y planes de pensiones 100% renta variable. Todos ellos pensando en el larguísimo plazo y en no usarlos nunca. Los veo como una red de seguridad para no tocar la cartera de dividendos si tengo algún imprevisto grave.

 

¿Qué opinión tienes sobre los derivados? ¿Has invertido alguna vez en opciones, futuros…?

Estoy familiarizado y estuve leyendo sobre el tema, pero nunca me he lanzado. En el fondo quiero una estrategia sencilla, lo más cerca posible del subyacente y que me permita desaparecer del mundo unos meses sin tener que preocuparme de nada.

 

¿Tienes alguna premisa de inversión? ¿Algún sector en el que no inviertas, o sobreponderes? ¿Qué acciones has comprado recientemente? 

Ninguna limitación: solo mi ignorancia y mi tranquilidad. Y contra las dos me protejo diversificando mucho.

Recientemente he comprado VF Corp, Intel, HanesBrands, Amazon y Disney.

De las empresas que hemos analizado en Dividend Street, ¿Cuáles te parece que tienen mejor negocio? ¿Cuáles tienen los peores? 

No sabría deciros. Los expertos analizando empresas sois vosotros y como futurólogo soy pésimo. Sí os puedo decir las que tengo más sobreponderadas en mi cartera de las que habéis analizado sin contar las del Ibex: Starbucks, Lockheed Martin, Altria y Unilever. Del Ibex, la que más pesa y menos me avergüenza es Iberdrola.

 

¿Qué ventajas crees que tiene indexarse respecto a invertir en acciones DGI? ¿Y qué desventajas?

Las ventajas y desventajas creo que son de sobra conocidas, pero creo que se cargan mucho las tintas con la fiscalidad y las comisiones y, como todo en esta vida, depende.

Las comisiones en una cartera DGI pueden ser menores a las de una cartera indexada. Dependerá del volumen de la cartera. Por ejemplo, una cartera de acciones en la que ya no haces aportaciones puede tener gastos cero, dependiendo del bróker que uses.

Por otro lado, los impuestos son importantes en fase de acumulación, obviamente, pero se pueden compensar en parte con minusvalías que generes, y son sólo el 20% del dividendo. Se tiende a olvidar que el dividendo es sólo una parte del retorno total de tu cartera y que por la otra parte no pagas si no vendes.

Luego se les da demasiada poca importancia a los gastos ocultos de los fondos, a las retenciones que no recuperan, a la liquidez que tienen que tener por temas legales, etc…

Por eso creo que es muy importante pensar qué estrategia encaja más con tu carácter y estilo de inversión. Y sobre todo pensar en el momento de empezar a vivir de los rendimientos de tu cartera. Yo particularmente me encuentro muy cómodo con una estrategia que me dé rendimientos sin preocuparme del principal o sin tener que mirar el momento de mercado.

Y finalmente, no hay por qué escoger. Puedes usar ambas estrategias y aprovecharte de lo mejor de los dos mundos.

 

¿Nos podrías explicar brevemente en qué consisten los recursos “Índice Cazadividendos”, “Calendario Cazadividendos” y “Cazadividendos Quality Scoring System (CQSS)”?

El Índice Cazadividendos es una lista con las principales empresas DGI de Europa, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, creada a partir de las listas oficiales de estos países, eliminando las empresas que no superen los filtros DGI mínimos y añadiendo actualizaciones en tiempo real. En pocas palabras son las empresas con mejor historial de dividendos.

El Calendario Cazadividendos incluye los eventos de fechas ex-dividend, fechas de pago de dividendos y resultados empresariales de las empresas más habituales en carteras de largo plazo.

Ambos recursos los mantengo yo y los intento actualizar una vez al mes. La información de las 50 empresas con mayor puntuación está en abierto para todo el mundo, pero la lista completa solo está disponible para los patronos de Cazadividendos.

La CQSS es un sistema de puntuación de calidad de empresas creado por Ruindog (un crack del foro) e inspirado en los sistemas de David Van Knapp y FerdiS. La CQSS se actualiza de manera colaborativa en el foro Cazadividendos cada tres meses, pero no es algo que dependa de mí, sino que surge de la comunidad.

PERSONAL

Nos consta que vives en familia. ¿La inversión y el dinero son temas habituales en casa? ¿Te delegan la inversión y fiscalidad doméstica?

Sí. Intentamos hablar lo menos posible de finanzas en casa, pero es muy complicado tener un foro de inversión y una newsletter de finanzas personales y que el dinero no sea tema de conversación.

A mi mujer es un tema que no le gusta demasiado, pero me aguanta estoicamente e incluso poco a poco va mejorando su manera de gestionar el dinero. El niño me sorprende de vez en cuando con preguntas sobre dinero. No le hablamos del tema directamente, pero está claro que está atento a lo que decimos y va interiorizando conceptos.

 

¿A qué te dedicabas profesionalmente? ¿Piensas volver a trabajar en el futuro?

Soy Ingeniero de Telecomunicación y siempre he trabajado en desarrollo de aplicaciones para el sector bancario. Los primeros diez años desempeñaba puestos técnicos y los diez últimos más de gestión.

En 2012 estudié el master de formación del profesorado de secundaria, pensando en un plan B por si alguna vez dejaba o me hacían dejar el trabajo. Curiosamente desde que dejé el trabajo hace un par de años me han llamado unas diez veces, supongo que porque van justos de profesores de matemáticas e informática, pero nunca he aceptado. Ahí lo tengo por si en algún momento es necesario.

No creo que vuelva nunca a trabajar en informática, a menos que la situación me obligue. Demasiado estrés antes y muy contento ahora con la flexibilidad que tengo. Por eso, mis planes pasan por apuntalar la situación actual para no tener que volver a lo de antes.

 

¿Cómo es tu día a día como IF? ¿Tu pareja también ha dejado de trabajar?

No, mi mujer aún trabaja. Tiene un puesto cómodo, en un área que le gusta mucho, un buen salario y un horario que le permite tener las tardes libres. Su idea es seguir unos años más para garantizarse el derecho a la pensión y, al mismo tiempo, continuar incrementando su cartera.

No me parece mal, desde luego. Además, desde que no trabajo en la empresa ella ha ganado mucho en calidad de vida porque le he descargado de muchas tareas. Para mí, una de las mejores cosas de tener más tiempo disponible es poder hacer la vida más fácil a las personas que te rodean.

El resto del día se lo lleva casi en exclusiva el niño. Quiero estar presente en todas sus actividades, porque me da la impresión que una buena educación basada en valores y en cultura de esfuerzo marca mucho la diferencia. Y por la noche, cuando todos duermen, Cazadividendos.

¿Tu anécdota más frustrante en tus años de inversor? ¿Y la más gratificante?

Mi estilo de inversión es muy tranquilo y conservador, así que no tengo anécdotas destacables, ni en la parte positiva ni en la negativa. Cuando llevas unos años te das cuenta de que la mayoría de situaciones incómodas, si inviertes a largo plazo, se solucionan solas y sin hacer nada, sobre todo si consideras la cartera de manera global sin poner demasiado el foco en empresas concretas.

Invertir es apostar a que el mundo será cada vez un lugar mejor y de momento eso se cumple. Hay imprevistos y contrariedades, sí, pero lo que funciona bien las compensa con creces, así que lo mejor es moverse lo menos posible.

 

¿Eres de invitar a los amigos?

Hace unos años decidimos empezar a invitar a los amigos de manera habitual y, tanto mi mujer como yo, lo solemos hacer siempre que la situación es propicia. Fue algo que escogimos de forma consciente. Es decir, si quedamos con alguien siempre invitamos por defecto.Pero hay matices. Por ejemplo, no me gusta la típica discusión del “pago yo”. Si el otro insiste yo me echo a un lado y a la siguiente intento invitar yo. En el fondo lo veo como una inversión en mejorar la relación.

En el otro extremo, si invito tres o cuatro veces y en sentido contrario no veo ningún tipo de reacción, al final dejo de hacerlo, pero ya no por el dinero, sino porque percibo una relación asimétrica, en la que la otra persona es mucho más importante para mí que yo para la otra persona.

 

¿En qué no reparas en gastos? ¿Recuerdas el mayor capricho que te has permitido en tu vida?

En casi nada. Mi línea roja es el consumo responsable. No gasto en nada que sea superfluo, que no me solucione una necesidad o que no me proporcione un plus de felicidad. Pero al mismo tiempo me gusta mucho la calidad y no escatimo si realmente me aporta valor en cualquier área:  comida, ropa, electrónica, etc…

Pero ojo, calidad pero siempre pasando el gasto por el tamiz de la razón. Puedo comprar un MacBook porque me aporta mucho y no comprar un iPhone porque no me aporta lo suficiente, aunque objetivamente sean productos muy similares en cuanto a marca, calidad y funcionalidades. Pero no se puede llegar a todo y hay que invertir en lo que más te aporta. Por lo menos yo lo veo así.

El mayor capricho fue sin duda el coche. Lo cambiamos por un tema de espacio, porque se nos quedaba pequeño y fue un gasto bastante elevado.

 

¿Has sentido alguna vez que has desperdiciado tu dinero en algo?

Otra vez en el coche. Para que os hagáis una idea del poco uso que le damos, hace unos días llené el depósito, cosa que no hacía desde que volvimos de vacaciones en agosto.

En su momento valoré opciones como alquilar uno más grande cuando lo necesitase, pero la presión social pudo conmigo y acabé comprándolo. Aún recuerdo las palabras de mi madre: “Todo el mundo tiene coche. ¿Cómo no lo vas a tener tú?”.

Once años después, de vez en cuando hago el ejercicio de sumar el precio del coche, los impuestos, las revisiones y el mantenimiento, luego miro los quilómetros que hemos hecho y me doy cuenta de que ha sido una “inversión” ruinosa.

 

¿Sigues algún blog, prensa o podcast sobre inversión?

Estoy suscrito a muchas newsletters de creadores, referentes de diferentes áreas y medios y suelo dedicar una o dos noches a leerlas. La idea es no perder demasiado tiempo y detectar noticias interesantes para incluir en las Crónicas.

Si nos centramos específicamente en el campo de la inversión, pues ni leo ni escucho casi nada, más allá de los creadores que sigo en Twitter, como vosotros. Las razones principales son que no creo que se pueda batir al mercado de manera consistente a largo plazo, que hay mucho ruido y que es muy difícil diferenciar la información buena de la interesada.

A estas alturas estoy muy convencido de que la estrategia es poco importante, siempre que cumpla con las premisas de diversificación, costes bajos y largo plazo, características que comparten el DGI y la Indexación y que las separan de la gestión activa.

 

¿Qué contacto tienes con la comunidad Cazadividendos? ¿Hacéis quedadas, o la relación es sólo digital?

Hace unos años hacíamos quedadas mensuales en Barcelona y de hecho vinisteis a alguna. Pero el Covid acabó con esa dinámica y ahora solo voy quedando a título personal con los que tengo más sintonía.

En cualquier caso, nunca vi aquellas quedadas como “Quedadas Cazadividendos” sino que Cazadividendos era el nexo que las propiciaba. En esa línea, hace un par de años lancé los Clubs Cazadividendos, cuyo objetivo era precisamente que los inversores de las diferentes áreas pudiesen conocerse y montar quedadas locales.

CONSEJOS

¿Qué le aconsejarías a alguien que, teniendo un buen sueldo, no consigue ahorrar?

Que deje de engañarse. En general, salvo que lo haya hecho muy mal al principio y se haya endeudado una barbaridad, una unidad familiar con ingresos por persona altos debería tener unas finanzas domésticas saneadas. Y si lo hicieron muy mal, con esos ingresos debería poder enderezar el rumbo dedicándole tiempo y esfuerzo.

Puede haber excepciones, por supuesto, pero en la mayoría de casos es así. Y si no lo consigue es porque se están dejando llevar por un consumismo excesivo. Un simple análisis de en qué se está yendo el dinero debería permitirle hacer un plan viable para ahorrar.

El problema es que mucha gente fundamenta su felicidad en lo que gasta y perciben como imprescindibles muchos productos o servicios que ni necesitan ni les aportan felicidad. En este caso es mucho más complicado de resolver, porque nunca verán el problema al percibir la mayoría de gastos como justificados.

 

¿Qué le aconsejarías a alguien que consigue ahorrar algo todos los meses, pero tiene total aversión por la bolsa y el mundo del dinero, y no quiere dedicarle ni un minuto?

Que no invertir es un error porque la inflación hará que con su dinero cada vez pueda comprar menos cosas. Si no quiere dedicar tiempo, simplemente que escoja un fondo indexado o un ETF y que haga aportaciones automáticas cada mes.

El problema es que la aversión a la bolsa y al dinero es muy irracional, y es muy difícil convencer a alguien que no esté realmente por la labor.

En varias ocasiones le he dicho a alguien cercano que se lo preparo todo para que cada mes se le invierta automáticamente el dinero que él decida en un indexado, y que eso le dará un 6-7% anualizado a largo plazo. En ese momento, cuando sólo tienen que decir que sí, aparecen todos los prejuicios hacia la bolsa con los que nos han programado desde pequeñitos y acaban con el típico “bueno, ya lo pensaré”, que significa que dirán que no.

 

Si hoy tuvieras 20 años, ¿Cambiarías algo en tu forma de invertir?

La primera respuesta que se me viene a la cabeza es que no cambiaría nada, pero que  simplemente por empezar a esa edad ya mejoraría la foto una barbaridad. El factor tiempo es fundamental y, si le sumas la diversificación y mantener los costes bajos, el éxito está garantizado.

Si lo pienso un poco más en profundidad, creo que tendría muchas dudas entre el DGI y la indexación, porque las dos estrategias me parecen ganadoras y la indexación es más sencilla.

Pero luego pienso en el plus de tranquilidad que te dan los dividendos cuando se ingresan en tu cuenta mientras hay correcciones fuertes de bolsa y vuelvo a girarme hacia los dividendos.

¿Qué consejos le darías a una persona joven que se decide a invertir en bolsa, pero que carece de formación financiera y no sabe por dónde empezar?

Pues, en la misma línea que la respuesta anterior, que se indexe cuanto antes y haga aportaciones mensuales a su cartera. Y que en paralelo empiece a formarse para encontrar la estrategia de inversión con la que se encuentre más cómodo.

 

¿Qué recomiendas para afrontar mejor el camino hacia la Independencia Financiera?

A mí el término “independencia financiera” me da un poco de grima. Prefiero pensar en hacer lo correcto y que la independencia financiera es la consecuencia directa de hacer lo correcto de manera constante durante muchos años.

Y que si no llegas no pasa nada, porque hacer lo correcto te pondrá en una mejor situación de cara al futuro seguro.

Por otro lado, hablar de independencia financiera muchas veces causa rechazo porque tu interlocutor interpreta que le estás diciendo que es muy fácil poder vivir sin trabajar. Y no lo es y él lo sabe. A veces nos pasamos de entusiastas transmitiendo el mensaje sin darnos cuenta de que mucha gente no está preparada para interiorizarlo.

 

¿Qué recomiendas a una persona que ya haya alcanzado la Independencia Financiera, o esté cerca de hacerlo?

Que se lance a hacer lo que quiera hacer y que no espere. Conozco mucha gente que está en esa situación, a punto de saltar, y siempre les digo lo mismo. Es importantísimo poner unas condiciones objetivas para dar el salto, porque si no cuando te acerques al objetivo tu cabeza lo volverá a alejar.

Si necesitas una cantidad de dinero o unos dividendos mensuales para dar el paso, no puede ser que cuando llegues te autoconvenzas de que aún es pronto y lo demores unos años más para tener más margen de seguridad.

La vida es eso que pasa mientras haces planes. No dejes que pase: marca tu cantidad y cuando llegue, da el paso. En mi caso, dejé el trabajo con una campaña de bajas incentivadas que me garantizaban la cantidad que me había marcado.

Hay que tener muy claro que dar el paso es muy complicado porque todo el sistema está pensado para que no lo hagas. Todo el mundo te recordará los imprevistos que puedes tener en el futuro o que tu pensión se resentirá o dejarás de tener derecho a ella o que eres un irresponsable porque pones en riesgo el futuro de los tuyos. No hay que enfadarse, la mayoría te lo dicen por tu bien.

Pero también hay que tener muy claro que, si has conseguido llegar a ese punto, es porque has hecho las cosas muy bien. Lo has logrado. Y si luego se tuercen, seguro que tienes capacidad más que de sobra para rehacerte.

DESPEDIDA

Muchas gracias por tu tiempo, Luis. Ha sido un placer poder entrevistarte. Animamos a todos a pasaros por www.cazadividendos.com y a suscribiros a la newsletter Las Crónicas del Dinero. No os arrepentiréis. También podéis seguirle en Twitter en la cuenta @Cazadividendos.

Si no conocéis Dividend Street podéis visitarnos aquí y leer nuestros artículos, en los que analizamos los fundamentales de distintas empresas.
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Un saludo, y ¡hasta el próximo artículo!

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